viernes, 24 de abril de 2009

EL CURRICULO ESCOLAR Y LA SOCIEDAD

Aguirre Lora María

El curriculum dice mucho de la vida social, de sus aspiraciones, de sus expectativas, de sus sueños, de sus deficiencias; encamina hacia otras direcciones, posibilita otras prácticas y también las limita, plantea también nuevas prioridades. Pone sobre la mesa los polos de tensión entre los grupos académicos, sus alianzas y sus lealtades; entre las diversas formas de producción del conocimiento y sus procesos de transmisión; entre la vida interna de la institución y exigencias que vienen de la sociedad en su conjunto.

La noción de curriculum es muy antigua y se formó lenta, muy lentamente, de manera paralela a la paulatina instauración de los procesos de escolarización; eran otros los tiempos, eran otras las sociedades, eran otras las necesidades, eran otras las disputas. Sin embargo, de alguna forma, percibimos sus marcas en nuestras escuelas. Nació en el ambiente que fermenta las formas de vida, de pensamiento, de relaciones, de gobierno, que desembocarían en lo que actualmente conocemos como modernidad. La modernidad, como sabemos, irrumpe vigorosamente en la vida de los hombres portando el discurso de la libertad, de la igualdad, de los derechos de todos a todo, de la democracia; sólo que a la vuelta de algunos años mostraría la otra cara de la moneda: el control, el acatamiento, la vigilancia.

El curriculum y el plan de estudios, sin lugar a dudas, constituyen una de las piedras angulares de la vida académica, el nudo que amarra diversas realidades que tocan a la escuela desde el interior de su propia dialéctica y desde el exterior de las demandas que proceden de diversos sectores de la vida social más amplia. Sus sucesivos desplazamientos han abundado en diferentes explicaciones y propuestas que, finalmente, lo abordan como un proceso en permanente recreación, en constantes idas y vueltas entre las teorías y la riqueza de las prácticas cotidianas donde cada uno de los participantes siempre tiene algo que decir. Actualmente, abordar el problema del cambio curricular en toda institución educativa requiere una amplia perspectiva de los niveles de intervención, así como la dotación de un rico arsenal metodológico que dé cuenta de la constante dialéctica de los procesos y de la pluralidad de las aportaciones de los diversos sectores que entran en juego. Seguramente por ello, el ejercicio continuado de las revisiones curriculares que se propone en nuestros días, nos está haciendo transitar del curriculum como construcción cultural, a una cultura del curriculum que nos plantea la constante necesidad de responder a la complejidad de la vida social que converge en las instituciones de educación formal.

2 comentarios:

  1. Me gusto la forma de redacción de este ensayo, y además tiene la forma de ver del curriculum con el plan de estudios y que esto es indispensable, me gusto además que escribiste las referencias de las citas.

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  2. Bertha Minelia Santana Herrera.
    El currículum actual tiene muchos cambios que me parecen muy buenos, sin embargo es importante que lo apliquemos adecuadamente para lograr los objetivos de este.

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